los perros entienden idiomas

¿Crees que tu perro sólo entiende “bla bla bla pelota bla bla bla salir a la calle bla bla bla comida” cuando le hablas? ¡Para nada! Si quieres enterarte de nuevas conclusiones científicas sobre hasta qué punto entienden los perros el lenguaje humano, echa un vistazo a este artículo. ¿Son capaces de distinguir entre idiomas humanos? Descúbrelo aquí.

La fascinante habilidad canina para comprender el habla humana

Los perros cuentan con una gran habilidad (superior a la de otros animales) reconociendo patrones auditivos en el lenguaje hablado humano.

Al estar expuestos constantemente a la voz humana y al lenguaje hablado, los perros no sólo están familiarizados (habituados) al mismo, sino que nos prestan atención cuando hablamos y lo consideran de su interés.

Como comentábamos en el artículo ¿Los perros nos entienden cuando hablamos? y gracias a los últimos descubrimientos en cuanto al procesamiento del habla humana por parte de nuestros compañeros caninos, sabemos que los perros aprecian señales segmentarias y suprasegmentales en el habla humana y pueden hacer uso de estas señales para identificar la identidad del hablante, su estado emocional y analizar cómo de familiares les suenan sus palabras y cuál es su significado. Así mismo, todos perros son capaces de aprender nuevas palabras y referenciarlas a objetos concretos y algunos han demostrado una capacidad excepcional al respecto, adquiriendo un vocabulario soprendentemente extenso.

La corteza temporal: clave en el procesamiento del lenguaje en humanos y perros

Los seres humanos detectamos y discriminamos los componentes del habla mediante la corteza temporal superior, que interviene tanto en el procesamiento temporal (cadencia, duración de los sonidos…) como en el aprendizaje y reconocimiento de sonidos típicos del lenguaje hablado que caracterizan a una determinada lengua: inventario y estructura de sílabas, acentos, tonos…

Sabemos que los perros también utilizan la corteza temporal en el procesamiento del lenguaje humano hablado, pero desconocemos si son capaces de reconocer regularidades auditivas del habla y distinguir entre una lengua conocida de otra desconocida. ¿Pueden los perros distinguir entre dos idiomas humanos? ¿Reconocen algo más que palabras sueltas?

Un interesante estudio de neuroimagen en perros arroja luz sobre estas cuestiones.

Estudio sobre la detección de la naturalidad del habla y representación del lenguaje en el cerebro del perro

Este trabajo se llevó a cabo por un grupo de investigación húngaro que estudia la percepción del habla en mamíferos. Se emplearon 18 perros domésticos (que hacían vida de familia), dos de los cuales procedían de Méjico (expuestos habitualmente al castellano) y el resto de Hungría (húngaro como lenguaje habitual).

Nota: aunque el húngaro y el español difieren segmentariamente (inventarios de sonidos diferentes) y suprasegmentalmente (acentuación diferente), ambos idiomas pertenecen a la misma clase de ritmo (similar proporción de intervalos vocálicos y variabilidad de los intervalos consonantes).

Sexo y edad de los perros: nueve hembras y 9 machos, entre 3 y 11 años (edad media de 6,6).

Razas: 5 Golden Retrievers, 6 Border Collies, 2 Pastores Australianos, 1 Labradoodle, 1 Cocker Spaniel y 3 mestizos. Para disminuir la variabilidad interna se analizó e incluyó en el estudio su índice neuroencefálico y su edad correlacionado con el nivel de activación de las diferentes áreas cerebrales.

Se realizaron grabaciones por parte de dos hablantes nativas diferentes (una para cada idioma), con timbre y características vocales similares, del capítulo 21 de El Principito (Saint-Exupéry). El texto, así como las hablantes, eran desconocidos para todos los perros y fue grabado con una entonación viva y atractiva. Como control, se utilizaron variantes de las frases generadas de forma aleatoria con un algoritmo, minimizando los artefactos que pudieran generarse en el corta y pega de los diferentes fragmentos.

el principito y el zorro sentados de espaldas mirando al horizonte

En las frases sin sentido, se mantienen las propiedades acústicas de bajo nivel (frecuencia media, duración total de la señal), pero se elimina la información de nivel superior (prácticamente todo el contenido segmentario y morfológico como las palabras, sílabas o fonemas y las características prosódicas como la entonación, acentuación, acento, ritmo).

Los perros, habituados a permanecer tranquilos en la máquina de resonancia, fueron expuestos mediante auriculares con cancelación de sonido tanto a las grabaciones de frases con y sin sentido en idioma familiar o desconocido así como sólo a silencio.

Se crearon cinco bloques de condiciones: silencio, habla natural en un idioma familiar, habla natural en un idioma desconocido, habla sin sentido en un idioma familiar y habla sin sentido en un idioma desconocido. Cada bloque se presentó tres veces en un orden pseudoaleatorio (evitando que bloques iguales se presentaran consecutivamente) y se intercalaron tres bloques de silencio adicionales (15 bloques por ejecución con 4 ejecuciones, cada una con diferentes fragmentos).

Los perros reconocen el habla humana (en cualquier idioma, con o sin significado)

Las imágenes de resonancia magnética reflejaron actividad en distintas regiones en el cerebro del perro que codifican características que pueden permitir la detección del habla o la representación del lenguaje al exponer a los animales a los bloques con habla pero no al exponerlos al silencio. Por tanto procesan neurológicamente el lenguaje hablado humano.

Los perros reconocen la naturalidad del habla humana

Se hallaron diferentes patrones de actividad para el habla natural (familiar+desconocida) frente al habla sin sentido (familiar+desconocida) en regiones auditivas casi primarias, es decir, en la circunvolución suprasilviana media bilateral y en la circunvolución suprasilviana caudal izquierda.

Por tanto, procesan de forma diferente el habla natural habitual que el habla sin sentido.

Los perros reconocen el idioma familiar del habla humana

A su vez, los patrones de respuesta al habla en idioma familiar frente a habla en un idioma desconocido difería significativamente en la circunvolución silviana rostral derecha, la circunvolución ectosilviana caudal izquierda, la circunvolución suprasilviana rostral izquierda y la circunvolución precruciada izquierda.

Por tanto, procesan de forma diferente el habla en idioma familiar que habla en idioma desconocido.

Los perros no diferencian entre hablas sin sentido en idioma conocido o desconocido

No encuentran patrones cerebrales en la corteza auditiva del perro que diferencien entre

habla sin sentido en un idioma familiar frente a habla sin sentido en un idioma desconocido. Por tanto, no tienen en cuenta las propiedades acústicas de bajo nivel para diferenciarlos, sino otro tipo de información.

Sobre los resultados de este estudio sobre procesamiento del lenguaje hablado humano en perros

Los resultados mostraron que, dependiendo de si los perros escuchaban el capítulo en su idioma nativo o en uno nuevo, se iluminaban las mismas áreas del cerebro pero con diferentes patrones de activación, lo que sugiere que procesan neurológicamente las diferencias entre los dos idiomas.

Los patrones de actividad cerebral también variaron en función de si se escuchaba el texto con sentido o el texto distorsionado, por lo que los perros respondían a las características específicas intrínsecas del idioma.

Pero estos resultados no resuelven la duda de si los perros estaban reconociendo la grabación con sentido como habla humana (sonidos unidos de forma especial y significativa, con intención comunicativa) o si simplemente la reconocían como familiar, en contraste con la grabación distorsionada, que les resultaba extraña.

Sin embargo, dado que no se encontraron cambios en actividad cerebral al escuchar grabaciones distorsionadas en castellano y en húngaro, se supone que sus cerebros no sólo estaban respondiendo a las diferentes cualidades auditivas y de tono, sino a algo más.

perro intentando entender el idioma humano

Conclusiones finales del estudio de neuroimagen en cuanto a si los perros entienden idiomas y más

  • El cerebro del perro es capaz de detectar la naturalidad del habla y distinguir entre lenguajes, empleando para ello diferentes regiones corticales. Esto puede producirse gracias a la sensibilidad auditiva de la corteza cerebral a la naturalidad de la señal acústica, a diferencia de como sucede en humanos (por procesos neuronales sintonizados específicamente para el habla).
  • La representación del lenguaje en las regiones corticales frontales y auditivas secundarias en los perros podría reflejar su capacidad para extraer ciertas regularidades auditivas que, aunque quizás no sean específicas del habla, caracterizan la organización temporal del habla continua en una lengua determinada.
  • Las diferentes razas caninas procesan de manera diferente las señales auditivas humanas (los perros de cabeza más larga o índice neuroencefálico presentan mayor sensibilidad auditiva a la naturalidad del habla).
  • Los perros mayores muestran una representación del lenguaje más pronunciada, lo que sugiere que la cantidad de exposición al lenguaje mejora su procesamiento.

Implicaciones evolutivas interesantes y nuevos datos sobre procesamiento del lenguaje en cánidos

Este estudio sugiere que los cerebros de los perros pueden detectar una diferencia entre el habla y los sonidos parecidos al habla e incluso pueden distinguir diferentes lenguajes humanos.

Esto es especialmente interesante porque, aunque otros animales pueden ser entrenados para detectar diferencias entre los lenguajes humanos, los perros lo hacen sin un entrenamiento previo.

Aunque perros y humanos son dos especies evolutivamente muy diferentes, ambos han estado expuestos a complejos entornos sociales durante muchos miles de años, por ello, a pesar de existen grandes diferencias biológicas en nuestras estructuras cerebrales, ambas especies hemos desarrollado formas de detectar cambios en los patrones del habla humana.

Queda pendiente estudiar la cuestión de si los perros tienen regiones cerebrales específicamente dedicadas a ello o su capacidad se deriva simplemente de reconocer patrones auditivos más generales, pero resulta muy interesante el hecho de encontrar diferencias según la morfología o la edad.

¿Quieres saber más sobre procesamiento del lenguaje humano en perros o comunicación entre cánidos domésticos y humanos? Haz clic en los enlaces. Muchas gracias por leernos y como siempre, te agradeceremos enormemente cualquier comentario o apreciación que nos dejes en comentarios o una simple calificación con estrellas. ¡Dinos si te ha gustado este artículo! 🙂

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